Historia

La Editora Cultural Tierra del Fuego fue creada en el año 2008 con la promulgación de la Ley Provincial N.º 768 como órgano del estado provincial dedicado a publicar la obra de los autores fueguinos, promoverlos a través de una diversidad de acciones y rescatar el patrimonio cultural a través de la investigación histórica y la publicación.

Desde sus comienzos, la Editora implementó cada año una convocatoria a nuevos proyectos de edición, abierta a la comunidad. El primer libro nacido bajo este sello fue El penal fueguino de Silvana Cecarelli. Fruto de la rigurosa investigación de la autora sobre una institución emblemática y siempre interesante, el libro tuvo un gran éxito y se agotó rápidamente.

A lo largo de los años se publicaron trabajos de investigadores destacados del medio local de distintas ciencias naturales y de historia, como Fernando Santiago, Gustavo González Bonorino, Karin Otero, Martín Vázquez y el equipo del Programa Arqueológico de la Costa Atlántica. Los primeros números de La Lupa del CADIC pudieron editarse con el fondo editorial público. La narrativa de Myriam Arcerito, Miguel Fanchovich, Nicolás Romano y Mario Hernández hizo llegar al público las mejores historias. Fue un acierto convertir en libros las piezas dramáticas de Eduardo Bonafede; la fotografía de José Luis Miralles y Gustavo Groh; los atractivos libros ilustrados de Sol Cófreces o Laura Llovera, la poesía de Freddy Gallardo, Sandra Gioia y otros. La reconocida Niní Bernardello publicó como autora y como compiladora de nuestros grandes poetas.

La editorial acompañó a bandas musicales en su primer lanzamiento (Misceláneas de Ignacio Boreal, Lengatómica de la banda homónima), así como a intérpretes y grupos folklóricos (Ushuaia 4, Sixto Abrodos), organizó un concurso de cuentos sobre Malvinas y publicó la obra de Ricardo Capdevila y Santiago Comerci, expertos en la Antártida.

Las obras “Entre dos mundos” y “Mi sangre yagán” de Margarita Maldonado y Víctor Vargas Filgueira respectivamente, recuperaron para los fueguinos y para el mundo la cultura ancestral de sus autores, selknam-haush y yaganes, pueblos originarios de la isla.

Con la cooperación del Consejo Federal de Inversiones (CFI), la Editora Cultural participa cada año de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y ha recibido en el año 2015 el “Premio al mejor stand”.

Las tiradas, desde 2016, son de mil ejemplares, excepto en el caso de Mi sangre yagán, de quinientos ejemplares.

Cumplidos diez años de ediciones, el total de obras publicadas supera las ochenta y algunos títulos que se han vuelto famosos están agotados. Es el caso de El Origen del Viento (Rodríguez, Hirsig y Pasti), Tierra del Fuego - Aves (Amaya y Benegas) y Pusaki (Acosta, Porta, Carcer, Cofreces).

En el último tiempo cuatro de los títulos han sido editados en papel ilustración y tapas duras elevando la calidad de las obras . La convocatoria del año 2017 hizo hincapié en el material literario para niños y jóvenes, dado que escaseaba este género en el catálogo de la editorial, y de ese llamado a los autores surgieron cuatro preciosas obras que privilegian el registro gráfico y la ilustración.

Es un orgullo de los fueguinos que grandes artistas sean integrantes -en la actualidad o en el pasado- del Comité Ejecutivo de la Editora Cultural: son algunos Roberto Santana, Malavi Mendoza, Nicolás Romano, Fernanda Rivera Luque, Luis Comis, Héctor Coria y Verónica Flores. De manera parecida, enaltecen la selección de obras en calidad de Comité Asesor (jurados) artistas de la talla de Poly Bernatene, Cecilia De Souza, Alan Di Maro, Bruno Di Benedetto, Samuel Bossini y Alicia Lazzaroni.